Artículo obtenido de “Elpais.com” en Junio de 2007. Toca un tema más sobre la integración de la nueva ley de protección integral de 2005, que es el de cómo informan los medios sobre los hechos más graves de violencia de género y si estos influyen en un aumento de la violencia.
Esta ha sido una pregunta que siempre se ha hecho a los medios de comunicación casi desde sus inicios, si es positivo para la sociedad informar de forma cruda y real sobre los sucesos de violencia sobretodo los más graves o los más “pasionales”. Esto comenzó a verse muy mal desde los años 20´y 30´en EE.UU. con el nacimiento de la llamada “prensa amarilla”, la cual mostraba impactantes, crudas y tremendamente reales imágenes de violencia de todo tipo, ajustes de cuentas de gángsters, crimenes “pasionales”, accidentes de tráfico,… Se vió a este tipo de prensa como a lo peor de la sociedad que solo buscaban los contenidos más morvosos y macabros que la sociedad era capaz de generar.
Bien pues el gobierno español actual de 2007 no hace este tipo de comparaciones pero si advierte del riesgo que hay en saturar a la población con unas informaciones que sin dejar de ser verídicas si atentan contra la sensibilidad de muchos, y lo que es peor opinan que ayudan a otros futuros maltratores o al menos les da ideas de por ejemplo como burlar la vigilancia que se establece sobre una mujer maltratada. Eso si me parece grave que se puedan aprovechar estas informaciones como pistas para refinar futuros crímenes, aunque a los medios de comunicación les parezca absurdo yo no lo veo para nada ilógico. Creo que la sociedad actual en que vivimos es poco madura en muchas cosas y esta es una de ellas, el como hacemos caso o asimilamos las informaciones recibidas de los medios de comunicación.
Creo que dichos medios deberían refinar sus informaciones relacionadas con la violencia extrema, no endulzando nada ni tergiversando pero si limitandose a informar sobre un el hecho sin explayarse en los detalles de como el agresor se acercó a la víctima, la conocía,…etc puesto que estas informaciones entran ya en el ámbito legal de la investigación criminal y por el mismo motivo que la ley dice que uno no es culpable hasta que los tribunales lo digan pues todos los hechos acaecidos en un asesinato, agresión, etc debieran ser tratados con toda legalidad, “no demostrados” o “presuntos actos” y por ser así los medios de comunicación debieran abstenerse de incluirlos en sus contenidos debido a que no han sido probados pero además debido a que nuestra “inmadura” sociedad los va a asimilar como ciertos, “si lo dicen en la tele…”. Este efecto de exceso de credibilidad hace que a veces los medios de comunicación españoles se parezcan mucho a la “prensa amarilla”.
Noticia original colgada en Enclavesocial